Últimamente he vuelto a esa fase en la que mola probar toda distro que pasa por tus manos, solo por el hecho de experimentar y ver cómo es. Ésta vez le ha tocado el turno al nuevo Windows 7, pero para darle un toque de color al asunto lo he instalado en mi servidor Xen.
Tal y como me esperaba, la instalación ha sido sencilla y no he necesitado ninguna configuración especial en el servidor Xen, aparte de la típica para una máquina virtual HVM (con Windows no podemos utilizar paravirtualización).
En concreto he utilizado esta configuración:
kernel = "/usr/lib/xen/boot/hvmloader"
builder='hvm'
memory = 512
name = "Win7"
vif = [ 'type=ioemu, bridge=eth0' ]
acpi = "1"
# Install
#disk = [ 'phy:/dev/xenvol/win7,ioemu:hda,w', 'file:/root/ISOs/windows7_build7000.iso,hdc:cdrom,r' ]
# Run
disk = [ 'phy:/dev/xenvol/win7,ioemu:hda,w' ]
on_poweroff = 'destroy'
on_reboot = 'restart'
on_crash = 'restart'
device_model = '/usr/lib/xen/bin/qemu-dm'
boot="dc"
vnc=0
vnclisten="0.0.0.0"
vncpasswd=''
#serial='pty'
keymap = 'es'
usb=1
usbdevice='tablet'
Tras una instalación no demasiado larga he estado un rato enredando y la verdad es que me ha gustado más que Vista, ysegún se esta comenando por todo Internet Windows 7 sí que parece ser el sucesor de Windows XP. Os dejo unas capturillas de pantalla en las que se puede ver que primero se ha accedido por VNC (para la instalación y configuración inicial) y posteriormente por RDesktop, que funciona mucho mejor que VNC al menos en entornos Windows sobre Xen.
















